De la supervivencia a la coherencia: cuando dejas de reaccionar y empiezas a liderar

🔻 Cuando operamos por debajo del cuarto nivel de conciencia

La clave no es el comportamiento.
Es el nivel desde el que actuamos.

En el modelo de los siete niveles de conciencia de Richard Barrett, el cuarto nivel representa un punto de inflexión:
el nivel de transformación, responsabilidad y coherencia interna.

Por debajo de ese nivel (niveles 1, 2 y 3), la conciencia está dominada principalmente por el miedo:

  • Miedo a no ser suficiente.

  • Miedo a perder poder.

  • Miedo a no ser reconocido.

  • Miedo a no pertenecer.

Y cuando el miedo gobierna… los comportamientos lo delatan.

No importa si hablamos de empresas, parejas o familias.
El patrón es el mismo.


🏢 Competencia tóxica en el trabajo

Cuando en un equipo aparecen:

  • Competencia destructiva

  • Comparación constante

  • Necesidad de sobresalir aplastando al otro

  • Filias y fobias (favoritismos y exclusiones)

No estamos ante un problema de estrategia.

Estamos ante un nivel de conciencia colectivo operando en el segundo o tercer nivel:

  • Nivel 2: pertenencia tribal mal gestionada.

  • Nivel 3: autoestima basada exclusivamente en reconocimiento externo.

Aquí la energía está puesta en:

  • Ganar

  • Tener razón

  • Ser el favorito

  • No perder estatus

🔎 Ejemplo real

Un director de departamento premia sistemáticamente a quienes le son leales, no necesariamente a quienes aportan más valor.
El equipo empieza a competir entre sí para “caer bien”.
La información se retiene.
Las reuniones se vuelven superficiales.
Nadie cuestiona decisiones por miedo a quedar fuera.

Desde fuera, parece un problema de comunicación.

En realidad, es miedo estructural.

La consecuencia es clara:

🔻 Alta entropía cultural
🔻 Desconfianza
🔻 Desgaste emocional
🔻 Pérdida de talento silenciosa


💔 Relaciones personales: infidelidad y rencor

Lo mismo ocurre fuera de la empresa.

  • La infidelidad sostenida en la mentira.

  • La incapacidad de perdonar.

  • El resentimiento crónico.

  • El orgullo que impide reconocer el daño.

No son solamente “fallos morales”.

Son expresiones de conciencia operando desde el miedo:

  • Miedo a perder seguridad emocional.

  • Miedo a no ser suficiente.

  • Miedo a mostrarse vulnerable.

  • Miedo a soltar el control.

🔎 Ejemplo cotidiano

Una persona descubre una traición.
En lugar de abrir una conversación honesta, guarda rencor durante años.
Exteriormente mantiene la relación.
Interiormente acumula resentimiento.

¿Por qué?
Porque asumir el dolor implicaría reconocer vulnerabilidad.

Eso es nivel 2–3 defendiendo identidad.


🔄 ¿Qué cambia cuando cruzamos el cuarto nivel?

El cuarto nivel no elimina el conflicto.
Cambia la forma de gestionarlo.

Dejamos de preguntar:

  • ¿Quién gana?

  • ¿Quién tiene la culpa?

  • ¿Cómo me protejo?

Y empezamos a preguntar:

  • ¿Qué parte de esto me corresponde?

  • ¿Qué estoy proyectando?

  • ¿Qué valor estoy traicionando?

Ese cambio es radical.


En empresas, el salto implica:

✔ Colaboración real
✔ Meritocracia sana
✔ Transparencia en decisiones
✔ Liderazgo consciente

🔎 Ejemplo

Un CEO detecta rotación elevada en su equipo directivo.
En lugar de culpar al mercado o a “la nueva generación”, revisa su propio estilo de liderazgo.
Pide feedback.
Modifica su forma de comunicar.
Abre espacios de conversación honesta.

El resultado no es solo mejor clima.
Es coherencia sistémica.


En relaciones personales implica:

✔ Responsabilidad afectiva
✔ Capacidad de pedir perdón
✔ Capacidad de perdonar
✔ Coherencia entre lo que digo y lo que hago

El cuarto nivel exige algo que el ego teme:

👉 Responsabilidad personal.
👉 Coherencia interna.
👉 Alineación entre valores y comportamiento.

Y eso no siempre es cómodo.


🎯 Conclusión

No es la competencia el problema.
No es la infidelidad el problema.
No es el conflicto el problema.

El problema es el nivel de conciencia desde el que estamos operando.

Una organización nunca podrá evolucionar más allá del nivel de conciencia de sus líderes.

Una relación nunca podrá crecer más allá del nivel de conciencia de quienes la sostienen.

Y ninguna transformación cultural será real si no empieza por una transformación individual.

La pregunta no es:

¿Qué está haciendo mal el otro?

La pregunta es:

¿Desde qué nivel estoy actuando yo?

Ahí empieza todo.

 

By Amor Oliva Ramón